La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha emitido una alerta en marzo de 2025 sobre nuevas estafas telefónicas dirigidas a jubilados y pensionados. El organismo sostiene que no solicita información personal, contraseñas ni datos bancarios a través de llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes de texto. Estas modalidades engañosas ponen en riesgo a una población vulnerable y requiere atención urgente. La advertencia se da en un contexto donde las estafas en línea y por teléfono están en aumento en todo el país.
Durante las últimas semanas, los jubilados han reportado recibir llamadas de personas que se hacen pasar por empleados de ANSES. Estos estafadores utilizan tácticas sofisticadas para generar confianza, incluso mencionando datos personales que han obtenido de fuentes no autorizadas. Al intentar obtener información sensible, como números de cuenta o contraseñas, persiguen el objetivo de despojar a sus víctimas de sus ahorros. Es fundamental que los ciudadanos, especialmente los más mayores, sean conscientes de estas tácticas engañosas.
Consejos para protegerse de las estafas
ANSES recuerda a los jubilados que deben extremar las precauciones al atender llamadas de números desconocidos. Se aconseja nunca compartir información personal, ni mucho menos realizar operaciones bancarias que no hayan sido solicitadas directamente por ellos. Un método recomendable es colgar y comunicarse directamente con ANSES a través de sus canales oficiales para corroborar la veracidad de la llamada. La prevención es clave y la información puede ser una herramienta poderosa para evitar caer en estas trampas.
Desde la llegada de la pandemia, ha habido un aumento notable en las estafas telefónicas y digitales, con un crecimiento del 70% en estos delitos, según datos de diferentes organizaciones de consumidores. Este contexto de inseguridad se ve amplificado en adultos mayores, quienes suelen ser más vulnerables ante las tácticas manipulativas de los estafadores. Las estafas no solo impactan a nivel económico, sino que también afectan psicológicamente a las víctimas, generando inseguridad y desconfianza en los sistemas de asistencia social.
Este fenómeno no es nuevo en el país, pero ha tomado un cariz alarmante en el último tiempo. Las estafas telefónicas han existido durante años, sin embargo, el avance tecnológico ha facilitado que los delincuentes se adapten y evolucionen en sus métodos. Por eso, el rol de ANSES es vital al informar y educar a los jubilados sobre cómo protegerse. La responsabilidad recae sobre todos; desde las instituciones hasta los propios ciudadanos, fomentar una cultura de denuncia y apoyo mutuo es esencial para minimizar el riesgo de delito.











