Organizaciones del sector de la discapacidad han convocado a un cese de actividades y movilización frente al Ministerio de Salud para el próximo miércoles 22 de enero de 2025. El objetivo es denunciar los constantes atrasos en los pagos de prestaciones y exigir medidas urgentes que garanticen servicios adecuados para las personas con discapacidad. Esta protesta reunirá a diferentes agrupaciones y activistas que luchan por los derechos de este grupo vulnerable, quienes manifestarán su descontento ante una situación que consideran insostenible.
La movilización, que comenzará a las 10:00 horas, contará con la participación de familias, profesionales y defensores de los derechos de las personas con discapacidad. Los organizadores anticipan que esta será una de las manifestaciones más grandes que se han realizado en los últimos años, buscando captar la atención del gobierno y de la sociedad en general sobre la crisis actual en el sector. La actividad incluirá discursos, presentaciones artísticas y otras dinámicas de concientización sobre la problemática que enfrentan diariamente.
Atrasos en pagos y servicios deficientes
Desde hace meses, las organizaciones han alertado sobre los reiterados atrasos en los pagos a proveedores de servicios y apoyos para personas con discapacidad. Esta situación ha llevado a muchos centros de atención a verse obligados a reducir su personal y, en algunos casos, cerrar sus puertas. La crisis no solo afecta a los prestadores de servicios, sino que, lo más preocupante, pone en riesgo la calidad de vida de miles de personas que dependen de estos recursos para su desarrollo y bienestar.
Las demandas incluyen un llamado urgente al Ministerio de Salud para que incremente el presupuesto destinado a la discapacidad, así como reformas que aseguren la continuidad y mejor calidad de los servicios. Además, se exige un cronograma claro para la regularización de pagos, evitando así que las familias continúen viviendo en incertidumbre respecto a la atención que sus seres queridos necesitan. La situación se ha vuelto insostenible, y muchos advierten que si no se toman medidas inmediatas, las consecuencias serán devastadoras.
Un contexto histórico de desatención
La crisis actual no es un fenómeno aislado, sino que se inscribe en un contexto de desatención histórica hacia las necesidades de las personas con discapacidad en el país. Durante años, diversas organizaciones han denunciado la falta de recursos y políticas públicas efectivas que garanticen el acceso a servicios básicos. A lo largo de las últimas décadas, se ha evidenciado un patrón en el que las inversiones en este sector han sido insuficientes frente a las crecientes necesidades de la población.
El impacto de esta crisis se magnifica en un momento en que la sociedad se enfrenta a retos sin precedentes relacionados con la equidad y la inclusión. Las movilizaciones del 22 de enero se presentan no solo como un grito de protesta, sino como una oportunidad para que el gobierno escuche y responda a las demandas de un sector que históricamente ha sido marginado y olvidado. La esperanza es que esta jornada de lucha sirva como un catalizador para promover un cambio sustancial y duradero en la atención a las personas con discapacidad.











