Carne de lujo en Argentina: el consejo del ganadero sobre el consumo de pollo


En un reciente análisis sobre el estado del mercado de la carne en Argentina, Santiago Debernardi, un productor ganadero de reconocida trayectoria, expuso su visión sobre el costo de la carne vacuna en el país. Durante una entrevista en enero de 2025, Debernardi sostuvo que la percepción de los consumidores sobre la carne como un alimento accesible es errónea. Para él, el verdadero problema radica en la creencia de que la carne debería ser barata, una noción que, según argumentó, no se corresponde con la realidad del sector. Este planteamiento surge en un contexto donde la inflación y otros factores económicos han hecho que el precio de la carne se dispare en el mercado argentino.

La carne como un producto de lujo

Debernardi aseguró que la carne vacuna debe ser considerada un producto de lujo, y sugirió a los consumidores optar por otras proteínas, como el pollo, si lo que buscan es economía. “Si querés carne barata, andá a consumir pollo”, enfatizó el productor, al tiempo que defendió la calidad de su producción como un diferenciador importante en el sector. Es crucial que tanto los consumidores como los productores reconozcan el valor intrínseco de la carne vacuna en una economía afectada por múltiples variables. La producción ganadera en Argentina ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo menores exportaciones y regulaciones que han complicado el sector.

Relevancia del contexto económico

El costo de la carne y su percepción social es un tema candente en Argentina, donde la tradición de consumo de carne es fuerte y forma parte de la identidad cultural. Durante las últimas décadas, el país ha alternado entre períodos de abundancia y escasez en la producción ganadera, lo que ha impactado directamente en los precios. En años pasados, el asado argentino era considerado un placer cotidiano; sin embargo, el aumento de los precios lo ha transformado en una opción menos accesible para muchas familias. El desafío actual es lograr un equilibrio entre el precio justo para los productores y la accesibilidad de los consumidores, sin sacrificar la calidad del producto.

La opinión de Debernardi no solo refleja la perspectiva de un productor, sino que también invita a un debate más amplio sobre la seguridad alimentaria y la sostenibilidad económica del sector ganadero en el país. La producción de carne en Argentina ha sido históricamente un pilar de la economía local, pero las condiciones actuales exigen una revisión crítica de los costos y beneficios. La transformación de la carne de res en un «producto de lujo» involucra no solo cambios en la producción, sino también una reevaluación completa de las expectativas del consumidor. En un entorno donde los precios son cada vez más volátiles, las palabras de Debernardi pueden ser un llamado hacia un nuevo entendimiento de los agricultores, consumidores y el mercado en general.


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