Son 1,8 millones de usuarios que estaban categorizados como de ingresos bajos y fueron reclasificados como de ingresos altos, según datos oficiales analizados por el IIEP. En gas natural, otros 458.000 usuarios también dejaron de ser considerados como el segmento más vulnerables
Los usuarios de estos servicios públicos han experimentado un aumento significativo en las tarifas de estos servicios, llegando a pagar hasta el 60% del costo total. Esto ha generado un impacto importante en la economía de los hogares, especialmente aquellos con ingresos bajos o medios.
Reclasificación de hogares
En paralelo a este aumento en las tarifas, se ha producido una reclasificación de los hogares en cuanto a su nivel de ingresos. Más de 2,1 millones de hogares que anteriormente eran considerados de bajos ingresos (N2) han sido reclasificados como N1 o N3, es decir, con ingresos medios. Esto ha tenido un impacto en la cobertura promedio de los servicios públicos y en la reducción del gasto público en subsidios. Algunos de los factores que han contribuido a esta reclasificación son:
- Aumento del empleo y la actividad económica en algunos sectores
- Mejora en la educación y la capacitación laboral
- Inversión en programas de desarrollo social y económico
Impacto en la cobertura promedio
La reclasificación de los hogares ha tenido un impacto significativo en la cobertura promedio de los servicios públicos. Con más hogares siendo clasificados como N1 o N3, la cantidad de personas que tienen acceso a estos servicios ha aumentado. Sin embargo, esto también ha llevado a una reducción en el gasto público en subsidios, ya que muchos de estos hogares ya no necesitan el mismo nivel de apoyo financiero. Algunos de los servicios públicos que se han visto afectados por esta situación son:
- Agua potable y saneamiento
- Electricidad y gas
- Transporte público
Desafíos y oportunidades
La situación actual presenta tanto desafíos como oportunidades para los hogares y el gobierno. Por un lado, el aumento en las tarifas y la reclasificación de los hogares han generado un desafío para aquellos que aún no han podido acceder a los servicios públicos o que siguen necesitando apoyo financiero. Por otro lado, la reducción del gasto público en subsidios puede ser una oportunidad para invertir en otros programas y servicios que beneficien a la comunidad. Algunas de las oportunidades que se presentan son:
- Inversión en programas de desarrollo social y económico
- Mejora en la eficiencia y la calidad de los servicios públicos
- Fomento de la participación ciudadana y la transparencia en la gestión de los servicios públicos











