Puerto de Alvear abandonado, preocupación de la comunidad por su posible cierre  

El Puerto Internacional de Alvear es una infraestructura estratégica de la provincia de Corrientes. Su ubicación sobre el río Uruguay y su conexión con Brasil lo convierten en un punto vital para el comercio exterior y el desarrollo regional. Sin embargo, atraviesa un estado de abandono y desidia que amenaza con llevarlo al colapso.

El Puerto Internacional de Alvear no es un paso menor: está reconocido oficialmente como un paso de frontera internacional entre Argentina y Brasil, bajo normativa nacional en materia de Aduana, Migraciones y Prefectura Naval. Sin embargo, la infraestructura portuaria pertenece a la órbita provincial, y fue cedida en usufructo al municipio de Alvear, lo que significa que es la Municipalidad la encargada directa de administrarlo, cobrar tasas, garantizar mantenimiento y brindar servicios básicos.

La Nación tiene injerencia en el control fronterizo y regulatorio, pero no en la gestión cotidiana del puerto. Esa función es exclusiva del municipio, acompañado por la supervisión provincial. Por eso, cuando el gobierno local cobra sumas elevadas en concepto de tasas (20 mil pesos), sin embargo no hay contraprestación acorde pues no hay infraestructura, los caminos de acceso en mal estado, sin condiciones de seguridad y salubridad.

Está latente el riesgo de cierre del puerto, la pérdida de empleos directos e indirectos, la posible reubicación de organismos nacionales como Aduana, Migraciones y Prefectura, la desprotección de comerciantes y transportistas, y la amenaza latente de que las gestiones se trasladen hacia la vecina ciudad de La Cruz, son consecuencias de esta desidia.

En su mejor momento, el puerto movilizó alrededor de 60 camiones diarios. Hoy, debido a inundaciones, caminos intransitables y falta de inversión, la cifra cayó a apenas 10 a 20 camiones por día, una reducción alarmante que evidencia la falta de gestión. Para agravar aún más la situación, empresas transportistas dejaron de operar en Alvear debido a los cables eléctricos bajos que cortaban la carga de los camiones. Lejos de buscar soluciones, la municipalidad aplicaba multas millonarias a los transportistas, ahuyentando aún más el flujo de camiones.

La situación no admite más excusas: no es un problema ajeno, es un problema local. El Puerto de Alvear es provincial, pero usufructuado por el municipio, y si hoy está en crisis, es porque la gestión municipal lo ha dejado caer. Y ese abandono, en un paso internacional que representa soberanía, trabajo y futuro para toda la región, es algo que ni el pueblo de Alvear ni el país pueden seguir permitiendo. (N&CA)

(Fotos ANLY Producciones)

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