En un movimiento significativo para el sector automotriz, el Gobierno de Argentina anunció el pasado 15 de enero de 2025 la modificación del régimen que regula a los desarmaderos de autos. La medida, que tiene como objetivo principal la registración digital de piezas de automóviles, busca mejorar la trazabilidad de las autopartes y combatir el creciente comercio ilegal. Esta iniciativa se implementará a nivel nacional y se perfila como una respuesta directa a la problemática del tráfico de autopartes robadas, que ha proliferado en las últimas décadas. Con esta reforma, el Gobierno espera fortalecer el marco legal existente y otorgar mayor seguridad tanto a los consumidores como a los industriales.
La digitalización del registro de autopartes permitirá que cada pieza que salga de un desarmadero tenga un seguimiento claro desde su origen hasta su destino final. Con esta herramienta, se podrá reducir la incertidumbre que actualmente rodea al mercado de repuestos y asegurar que los usuarios accedan a productos legales y de calidad. Los desarmaderos deberán adaptarse a este nuevo sistema, lo que implicará ciertas inversiones tecnológicas, pero podría mejorar su competitividad a largo plazo. De este modo, se busca un equilibrio entre la formalidad del sector y las necesidades del mercado.
Contexto sobre el comercio ilegal de autopartes
El comercio ilegal de autopartes ha sido un problema persistente en Argentina, con un incremento notable desde el año 2000. Se estima que un 30% del mercado de repuestos se encuentra en la informalidad, afectando no solo a los consumidores, sino también a la industria automotriz en general. Este tipo de comercio no regulado implica riesgos no solo económicos, sino también legales para quienes adquieren piezas sin garantías. La modificación del régimen de los desarmaderos se da en un contexto donde la sostenibilidad y la formalización de la economía son prioritarios para el desarrollo del país.
La trazabilidad digital de las piezas no solo impacta en el sector automotriz, sino que también se alinea con políticas globales de transparencia y sostenibilidad. Con este sistema, el Gobierno podría también implementar un control más estricto sobre la importación y abastecimiento de piezas, evitando así la entrada de productos de dudosa procedencia. La medida podría verse como parte de un movimiento más amplio hacia la modernización del Estado y la digitalización de procesos que se ha venido dando en otros sectores.
Expertos en el campo sostienen que esta iniciativa podría reducir significativamente el número de delitos relacionados con robos de vehículos, al dificultar el acceso a autopartes no registradas. Sin embargo, se hace necesario un acompañamiento con campañas de concientización para informar a la población sobre los riesgos de comprar en el mercado informal. Asimismo, la implementación de este nuevo régimen requerirá coordinación entre distintas áreas gubernamentales para asegurar su efectividad y cumplimiento. Solo así se podrá vislumbrar un futuro más seguro y regulado para el comercio de autopartes en Argentina.











