Facundo Jones Huala, líder mapuche, ha sido trasladado nuevamente a la cárcel de Esquel, donde permanecerá recluido tras su detención en junio de 2025. Este cambio de ubicación se produjo después de su estancia en la prisión de Rawson, donde denuncia que los agentes penitenciarios pusieron en riesgo su integridad física. La medida ha generado reacciones tanto en distintas organizaciones de derechos humanos como en grupos de apoyo a la causa mapuche.
El traslado a Esquel se realizó en un entorno de creciente preocupación por la seguridad del detenido y las condiciones de su encarcelamiento. Huala ha sido uno de los rostros más visibles en la lucha por los derechos del pueblo mapuche en Argentina, lo que ha suscitado un amplio seguimiento mediático y social. En sus declaraciones, el líder mapuche ha expresado su desconfianza hacia las autoridades penitenciarias y la respuesta que ha recibido en Rawson.
Organizaciones de derechos humanos han pedido a las autoridades que garanticen la seguridad de Huala durante su permanencia en la cárcel de Esquel. Asimismo, el caso ha resaltado la situación de otros detenidos en similares condiciones, lo que podría generar un llamado más amplio a la reevaluación de políticas penitenciarias en el país. La atención sobre esta situación podría influir en el debate público sobre los derechos de los pueblos originarios y el manejo de la protesta social.











