La fuga de directivos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sigue en aumento, ya que ayer se registraron dos nuevas renuncias de gerentes en áreas críticas. Esta situación es consecuencia de la ola de despidos que ha afectado a la institución en los últimos días, generando preocupación sobre su operatividad. En total, cinco altos funcionarios han dejado sus puestos en la última semana, lo que alerta sobre una crisis de liderazgo en la CNEA.
Ignacio Cortés, delegado de ATE y trabajador de la CNEA, calificó la situación como inadmisible y afirmó que los gerentes están en desacuerdo con las condiciones actuales de trabajo. La desvinculación de personal esencial puede traer consigo un «perjuicio directo» a las instalaciones críticas de la entidad. A medida que avanza esta crisis, el futuro de la CNEA se torna incierto.
La situación ha provocado un debate intenso dentro de la organización sobre la dirección y la capacidad de respuesta ante los despidos. Muchos empleados sienten que la estructura de la CNEA se encuentra inestable ante esta serie de cambios. Con la presión acumulándose, se espera que los próximos días sean decisivos para la gestión interna de la institución.











