Este viernes 16/01/26 la polémica obra público-privada -recientemente inaugurada- «La Unidad» (ex cárcel en Capital) nuevamente fue noticia negativa para el Gobierno de la Provincia porque comenzó visibilizarse un peligroso socavamiento en bases y subsuelo.
Ahora hay temor de derrumbes de la infraestructura antigua, que tienen casi 140 años de uso, por el volvieron a quedar expuestas deficiencias y mala calidad de materiales usados para construi desagües y vinculaciones pluviales que están debajo del edificio.
La multimillonaria inversión del Gobierno está en peligro porque, tras la última lluvia, quedaron expuestos grandes socavones en la vía pública frente al emblemático edificio.



Una parte de los ladrillos articulados en zona de veredas ampliadas sobre la calzada, se levantó, hubo derrumbes debajo del pavimento y debieron cortar el tránsito en toda la zona, particularmente en la continuidad de la avenida 3 de abril que pasa frente la vieja cárcel.
Este episodio volvió a poner en la mira la calidad de obras que realiza la empresa “JCB Ingeniería” de Gustavo Benítez; hombre muy cercano al ex ministro secretario general y actual ministro de planificación Carlos “el Mono” Vignolo; que estuvo a cargo de las obras de acondicionamiento de La Unidad.
Se trata de uno de los contratistas favoritos del Gobierno provincial, al que se le adjudican muchas obras gracias a su buena relación con Vignolo.
En ese marco, hace poco se le adjudicó nuevas obras de acondicionamiento, por ejemplo, del Corsódromo “Nolo” Alias de la Capital.
Dentro del nuevo gabinete del gobernador Gustabo Valdés cuestionan la protección y las grandes obras que Carlos “el Mono” Vignolo le adjudica a empresa “JCB Ingeniería” Gustavo Benítez; fundamentalmente por la poca transparencia en las asignaciones de contratos y la mala calidad de las obras que, hasta muertes ya causaron.
Muertes y negligencia de JCB Ingeniería



La primera muerte trágica que produjo una polémica obra de JCB Ingeniería ocurrió en junio de 2025 en La Unidad, cuando un hombre de 50 años de apellido Almirón murió por aplastamiento tras un derrumbe en una fosa de agua en la que habían instalados caños de baja calidad; que no soportaron la presión del suelo, cedió el material y el obrero murió asfixiado y aplastado.
Hasta hoy su viuda reclama indemnización de la empresa y reconocimiento por la trágica muerte en La Unidad.
El otro trágico hecho, del que sospechosamente se difundieron pocos detalles, ocurrió el 19/11 alrededor de las 14.30 cuando se reportó al servicio médico de emergencia y a la policía que un obreros -de unos 50 años oriundo de San Luis del Palmar- que trabaja en un sector en construcción de La Unidad sufrió una descompensación y murió en el lugar.











