En un contexto de creciente precarización laboral, el empleo informal ha alcanzado un nuevo récord en Argentina, afectando al 43,2% de los trabajadores en el país. Este alarmante dato fue publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en enero de 2025. La situación se ha visto agravada por la reciente implementación de la Ley Bases, impulsada por el presidente Javier Milei, que eliminó las multas que los empleadores debían pagar por no registrar debidamente a sus empleados. Esta decisión ha generado un ambiente propicio para la expansión del trabajo no registrado, con efectos negativos en los derechos de los trabajadores y en la recaudación fiscal.
La informalidad laboral en Argentina ha sido un problema persistente a lo largo de los años. Sin embargo, la cifra actual muestra una tendencia preocupante que parece profundizarse con las políticas económicas del gobierno actual. En comparación, en 2023, la tasa de empleo informal se encontraba en el 39%, lo que indica un aumento significativo en solo dos años. Este fenómeno no solo afecta la seguridad social de los trabajadores, sino que también limita su acceso a beneficios básicos como jubilaciones y seguro de salud.
Causas y Consecuencias de la Informalidad Laboral
Una de las principales causas del crecimiento del empleo informal es la falta de controles efectivos por parte del Estado, que ha disminuido su capacidad para fiscalizar y sancionar a las empresas que eligen operar al margen de la ley. La eliminación de multas ha incentivado a muchos empleadores a optar por relaciones laborales informales, argumentando que se trata de una forma más “flexible” de operar. Sin embargo, esto crea un círculo vicioso en el que los trabajadores quedan desprotegidos, mientras que los empleadores consiguen reducir costos laborales.
El impacto de la informalidad en la economía nacional es profundo. Se estima que la disminución en la recaudación fiscal atribuible al empleo no registrado ha disminuido las inversiones en programas sociales y en infraestructura. Además, la informalidad perpetúa la desigualdad social, dado que los trabajadores informales suelen ser los más vulnerables y con menor poder de negociación.
Un Futuro Incierto
Con más de 6 millones de personas afectadas por el empleo informal, la situación laboral en Argentina presenta un panorama muy oscuro. Los datos sugieren que, de no implementarse políticas que fomenten la formalización del empleo, el país podría enfrentar un aumento en la pobreza y la marginación social. Es fundamental que se reevalúen las medidas que han conducido a este crecimiento de la informalidad laboral y que se busquen soluciones sostenibles para la formalización del trabajo en el país.
Este contexto presenta un desafío no solo para el gobierno, sino también para la sociedad civil y los sindicatos, que deben trabajar juntos en la búsqueda de alternativas que propicien un entorno laboral más justo y seguro. La indecorosa realidad del trabajo informal en Argentina es un llamado de atención urgente para que todos los actores involucrados tomen responsabilidad y busquen vías efectivas de solución.











