En diciembre de 2025, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha implementado nuevas deducciones y escalas para el Impuesto a las Ganancias, afectando a una cantidad significativa de empleados en Argentina. Esta medida responde a la necesidad de actualizar el sistema tributario en un contexto económico complejo y tiene como objetivo ajustar la carga impositiva, facilitando el cumplimiento por parte de los contribuyentes. Las nuevas disposiciones serán aplicables a todos los ingresos generados desde el 1 de diciembre de 2025 y se enmarcan en la actualización anual que tiene lugar cada cierre de año. Con estas modificaciones, se busca reducir el impacto fiscal sobre aquellos que perciben ingresos más bajos, promoviendo, además, una mayor equidad en la distribución de cargas tributarias.
Nuevos límites y deducciones para los contribuyentes
El nuevo régimen establece incrementos en los límites de deducción, lo que permite a los trabajadores restar montos adicionales de sus ingresos brutos, disminuyendo así la base imponible. De acuerdo a los cálculos realizados por la AFIP, se estima que aproximadamente el 30% de los contribuyentes actuales dejará de tributar por el impuesto a partir de estas nuevas normas. Es importante destacar que esta reestructuración tiene como finalidad aliviar la presión fiscal sobre los sectores medios y bajos, buscando una mayor equidad entre los diferentes grupos socioeconómicos.
Impacto en el bolsillo de los empleados
Los empleados que antes estaban afectados por el impuesto verán una disminución en la retención, lo que representa un respiro significativo para sus ingresos mensuales. La modificación en las escalas también ha generado expectativas en el sector, ya que podría incentivar el consumo dentro de la economía local a partir de la mayor disponibilidad de dinero en manos de los trabajadores. Sin embargo, muchos especialistas advierten que la medida podría no ser suficiente para revertir la tendencia de caída del poder adquisitivo que se ha registrado en los últimos años en el país.
El contexto social y económico actual subraya la relevancia de estas decisiones, teniendo en cuenta que en 2022 el índice de inflación superó el 90%, lo que erosionó significativamente los ingresos de los ciudadanos. Además, Argentina cuenta con un historial de reforma impositiva marcada por la volatilidad, donde cambios similares han tenido efectos temporales y en ocasiones limitados. Por tanto, aunque estas nuevas medidas representan un avance, su efectividad dependerá de una implementación consistente y de una evaluación continua de sus resultados en el bienestar de los ciudadanos.











