En diciembre de 2025, la ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social) ha confirmado los montos que recibirán los beneficiarios de la Tarjeta Alimentar y de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Esta información es crucial para millones de argentinos, ya que estos subsidios están diseñados para apoyar a las familias más vulnerables del país en un contexto económico complicado. Los pagos se realizarán según el cronograma habitual de la ANSES, que abarca todos los días del mes, comenzando desde el 5 de diciembre. La medida, que se llevará a cabo en todo el territorio argentino, busca mitigar el impacto de la inflación en los hogares, especialmente en aquellos con niños.
Montos Confirmados para la Tarjeta Alimentar
Para diciembre, los montos de la Tarjeta Alimentar se actualizan, reflejando los cambios en el costo de vida y los precios de los alimentos. Los beneficiarios con un hijo recibirán $18,000, mientras que aquellos con dos hijos obtendrán $27,000 y los que tengan tres hijos o más se llevarán $36,000. Esta ayuda está especialmente diseñada para garantizar el acceso a una alimentación adecuada, un aspecto fundamental en el desarrollo de los niños.
Asistencia a través de la AUH
Por otro lado, la AUH también verá un aumento en su monto para este mes. El pago correspondiente a diciembre será de $10,500 por hijo, una cifra que busca aliviar las dificultades económicas que enfrentan muchas familias. Este aumento, aunque significativo, debe contextualizarse dentro de una creciente inflación que ha afectado su poder adquisitivo en los últimos años.
La decisión del gobierno de ajustar estos beneficios se fundamenta en la necesidad de asegurar que los sectores más vulnerables puedan acceder a una alimentación básica. Históricamente, la AUH y la Tarjeta Alimentar han mostrado ser herramientas eficaces en momentos críticos. Sin embargo, es crucial evaluar si estos aumentos son suficientes para cubrir las necesidades reales de la población en un contexto de inflación que ha superado los dos dígitos en los últimos años.
El análisis de los montos dispuestos resalta una preocupación central: ¿satisfacen estas ayudas las necesidades básicas en un entorno de creciente inestabilidad económica? Las comparaciones con años anteriores, como 2023, indican que, aunque hay un aumento nominal, el poder adquisitivo real ha disminuido. Esto plantea un desafío para el gobierno, que debe encontrar un equilibrio entre la ayuda y el control de la inflación para garantizar la efectividad de sus políticas sociales. La situación actual exige un seguimiento riguroso de cómo estas medidas impactan en la calidad de vida de los beneficiarios a corto y largo plazo.











