El Santo Padre falleció a las 7:35 hora de Roma, 2:35 hora de Argentina, de este lunes 21 de abril. Tras varios episodios de insuficiencia respiratoria aguda e internaciones que deterioraron su salud en los últimos meses, el argentino Jorge Bergoglio murió a los 88 años en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano, en un lunes de Pascua signado por el luto para el mundo católico.
Ayer fue su última aparición pública, cuando impartió la bendición pascual “urbe et orbi” en el Vaticano. “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar la muerte de nuestro santo Padre Francisco”, anunció el cardenal estadounidense Kevin Farrell, camerlengo de la Santa Sede y el encargado de administrar la sede vacante y quien está a cargo de presidir el rito de certificación de muerte.
“Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino”, dijo Kevin Farrell que apareció en un video desde la capilla de Casa Santa Marta, acompañado por el secretario de Estado, el cardenal italiano Pietro Parolin y su sustituto, el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra.
La Santa Sede detalló que los episodios críticos de salud fueron provocados por una importante acumulación de mucosidad endobronquial. El cuadro se agravó desde su internación el pasado 14 de febrero, cuando fue hospitalizado con una neumonía bilateral que derivó en crisis respiratorias, insuficiencia renal y una infección polimicrobiana. Durante ese tiempo, recibió transfusiones de sangre por anemia y asistencia respiratoria con oxígeno.

Ayer, cuando dio su última vuelta en papamóvil después de impartir la bendición pascual, al Papa no se lo había visto bien. En medio del júbilo de las 35.000 personas presentes, si bien levantaba las manos con dificultad, estaba ausente, como ido. Su rostro era inexpresivo, totalmente distinto del hombre que se había conocido antes de su internación en el hospital Gemelli, donde estuvo hospitalizado 38 días y donde estuvo al borde de la muerte por una neumonía.
El Vaticano informó que hoy a las 20 hora de Roma, el cardenal camarlengo, Kevin Farrell, oficiará el rito de constatación de la muerte del papa Francisco, con la disposición de su cuerpo en su ataúd, en la Capilla de Santa Marta.
Estará acompañado por el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, familiares de Jorge Bergoglio -quizás llegará su sobrino jesuita, José Luis Narvaja- y los directivos del Departamento de Sanidad e Higiene del Vaticano.
Luego de que los superiores de los dicasterios de la Curia Romana le rindan allí homenaje, el féretro será llevado a la Basílica de San Pedro para una capilla ardiente en la que el pueblo de Dios podrá despedirse del Papa, que no estará sobre un catafalco sino será expuesto de modo semplificado, por su voluntad.
No se sabe aún cuando comenzará este velatorio ni cuando será el funeral, probablemente este fin de semana. Según la tradición, debe realizarse entre cuatro y seis días después del fallecimiento.
El director de la Sala de Prensa, Matteo Bruni, adelantó que mientras que suspende la canonización del beato Carlo Acutis, el “influencer de Dios”, prevista para el domingo, el Jubileo de los Adolescentes y demás actividades del Año Santo siguen en pie.
El traslado del cuerpo del Santo Padre a la Basílica Vaticana para el homenaje de todos los fieles podría tener lugar el miércoles 23 de abril de 2025 por la mañana, según las modalidades que se establecerán y comunicarán mañana, después de la primera Congregación de Cardenales.











