Indec revela que 70% de los argentinos gana menos de $850.000 en 2025


Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se estima que el 70% de los argentinos percibe ingresos inferiores a $850,000 mensuales. Este informe, dado a conocer en enero de 2025, revela que gran parte de la población enfrenta graves dificultades económicas, ya que dichos ingresos no logran cubrir la canasta básica necesaria para garantizar una vida digna. Este escenario se desarrolla en un contexto de alta inflación y una economía que aún se recupera de las crisis de los años anteriores. La situación es preocupante, ya que indica un aumento en la pobreza y la desigualdad social en el país.

El impacto de la canasta básica en la vida cotidiana

La canasta básica está diseñada para satisfacer las necesidades alimentarias, de vivienda y otros elementos esenciales para la vida diaria. Según el INDEC, el costo de la canasta básica familiar se ha incrementado significativamente en los últimos años, complicando aún más la situación de aquellos cuyo ingreso mensual no alcanza el umbral de $850,000. Esta problemática es un reflejo de la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos, quienes se ven obligados a disminuir su consumo, priorizando lo esencial sobre otras necesidades. En consecuencia, esto afecta a la economía local y a las pequeñas y medianas empresas que dependen de un consumo constante.

Un contexto inquietante

Históricamente, Argentina ha enfrentado altos índices de pobreza y desigualdad, variando enormemente a lo largo de las últimas décadas. Sin embargo, la reciente cifra del 70% representa un aumento alarmante en comparación con datos de años anteriores. La crisis económica que comenzó a finales de 2022 y se acentuó en 2023 ha dejado secuelas profundas en el tejido social argentino. La reducción de la capacidad de compra y el aumento de los costos de vida ponen en jaque no solo a las familias, sino también a toda la estructura de servicios del país.

La noticia es relevante, no solo por los altos porcentajes de argentinos que viven con ingresos inferiores a lo necesario, sino también por las implicaciones que esto tiene en la política económica del gobierno actual. La falta de estrategias efectivas para mitigar esta crisis económica alimenta un ciclo de pobreza que puede prolongarse y profundizarse sin la intervención adecuada. La presión social y el clamor popular por políticas que busquen una mejora en esta situación son cada vez más evidentes y marcan un desafío para los líderes del país.


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