La reciente asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, fue testigo de una clara preferencia por parte de Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, hacia el ministro de Economía de Argentina, Federico Sturzenegger, en detrimento de Tito Caputo, otro importante funcionario económico del país. El encuentro, que tuvo lugar en abril de 2025, permitió a los asistentes apreciar la buena relación entre Georgieva y Sturzenegger, quien fue nombrado asesor del organismo. La asamblea se desarrolló en un contexto de debates sobre la política cambiaria argentina, donde Sturzenegger defendió la flotación del peso, mientras que Caputo resistía esta medida. La decisión final favoreció a Sturzenegger y Georgieva.
La distancia entre Sturzenegger y Caputo se hizo evidente durante la asamblea, donde Georgieva se reunió con Caputo en un clima tenso para ajustarle las tuercas por maniobrar que el dólar vaya al piso de la banda. Por otro lado, la titular del FMI compartió un panel distendido con Sturzenegger, donde el ministro destacó los efectos positivos de la desregulación que lleva adelante. Al finalizar la exposición, Sturzenegger le regaló un pin de una motosierra, símbolo del gobierno libertario de Milei, y Georgieva no dudó en ponérselo en la solapa y posar para las fotos. Esto reflejó la buena relación y el apoyo de Georgieva hacia Sturzenegger.
La diferencia de trato hacia Sturzenegger y Caputo por parte de Georgieva y el equipo del FMI fue notoria. Mientras que a Sturzenegger lo tratan como un profesor emérito, a Caputo lo ven como un financista rudimentario. Un técnico que participó de las conversaciones afirmó que «exudan recelo recíproco» y que la plana mayor del FMI idolatra a Sturzenegger. Esto se debe a que Sturzenegger defiende la flotación del peso, una medida que el FMI considera necesaria para que el campo liquide y el Central acumule reservas.
La historia de la distancia entre Sturzenegger y Caputo se remonta al gobierno de Mauricio Macri, cuando Federico Sturzenegger salió eyectado del Banco Central debido a diferencias profundas en la política cambiaria. En ese momento, Sturzenegger defendía la flotación del peso, mientras que Caputo se oponía a esta medida. Ahora, en el gobierno actual, estas diferencias siguen presentes y se han agudizado en el contexto de la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial.
Georgieva mencionó durante la asamblea que participaría junto a Sturzenegger en un panel, y lo llamó solo por su nombre, «Federico». Esto reflejó la buena relación y el apoyo de Georgieva hacia Sturzenegger. Por otro lado, la reunión de trabajo de Georgieva con Caputo se desarrolló en un clima tenso, lo que se debió a las diferencias en la política cambiaria argentina.
La asamblea anual del FMI y el Banco Mundial permitió a los asistentes apreciar la clara preferencia de Georgieva por Sturzenegger, quien defendió la flotación del peso y la desregulación económica. Por otro lado, Caputo se opuso a estas medidas y defendió una política cambiaria más tradicional. La decisión final favoreció a Sturzenegger y Georgieva, lo que reflejó la influencia del FMI en la política económica argentina.
La relación entre Georgieva y Sturzenegger se ha fortalecido en los últimos meses, lo que se debió a su buena relación y al apoyo del FMI hacia la política económica de Sturzenegger. Por otro lado, la distancia entre Sturzenegger y Caputo se ha agudizado, lo que se debió a las diferencias en la política cambiaria argentina. Esto ha generado un clima tenso en el gobierno actual, lo que se refleja en la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial.
En cuanto a la política cambiaria argentina, el FMI considera que la flotación del peso es necesaria para que el campo liquide y el Central acumule reservas. Sin embargo, Caputo se opone a esta medida y defiende una política cambiaria más tradicional. La decisión final favoreció a Sturzenegger y Georgieva, lo que reflejó la influencia del FMI en la política económica argentina.
La asamblea anual del FMI y el Banco Mundial permitió a los asistentes apreciar la clara preferencia de Georgieva por Sturzenegger, quien defendió la flotación del peso y la desregulación económica. Esto reflejó la buena relación y el apoyo de Georgieva hacia Sturzenegger, lo que se debió a su defensa de la política económica del FMI. Por otro lado, la distancia entre Sturzenegger y Caputo se ha agudizado, lo que se debió a las diferencias en la política cambiaria argentina.











