Larguísimas colas de fieles. Así inició el segundo día habilitado para despedirse del Papa Francisco en San Pedro.
Entre cuatro y hasta ocho horas de espera bajo el sol en la plaza San Pedro es el precio que se paga por unos segundos frente al féretro de Francisco: la mayoría reza, le toma fotos y se despide. El primer día pasaron casi 20.000 personas y también hubo empujones, estampidas y tensión con la policía y la seguridad.
Entre la multitud hay de todo: personas de todas las edades, viajeros de decenas de países, peregrinos, sacerdotes y monjas, familias y curiosos con mucha paciencia para alcanzar el preciado pasillo por el que se pasa cerca del altar.















