Ventas minoristas caen 9,1% en noviembre 2025 por inflación y bajos ingresos familiares


Las ventas minoristas en el país sufrieron una caída alarmante del 9,1% durante noviembre en comparación con el mes anterior, según un informe publicado el 30 de noviembre de 2025. Este descenso, que representa un golpe significativo para el sector, se atribuye principalmente al deterioro del ingreso familiar, la falta de acceso a financiamiento y la inflación creciente. Las cifras reflejan una situación preocupante, especialmente en un contexto económico ya frágil, donde los consumidores enfrentan desafíos financieros diarios. El rubro que más se vio afectado fue el de la perfumería, que reportó una caída interanual del 17% y un descenso del 14,6% en relación a octubre.

El impacto de esta caída en las ventas minoristas no es solo un número en un informe; representa un cambio profundo en el comportamiento de compra de los consumidores. A medida que la inflación continúa erosionando el poder adquisitivo, cada vez más familias limitan sus gastos a lo esencial. En este sentido, los productos de lujo, como la perfumería, se convierten en opciones aún menos accesibles, lo que se traduce en cifras alarmantes para los comercios de este sector. Las consecuencias de este descenso pueden desencadenar una oleada de cierres de negocios y desempleo, exacerbando aún más la situación económica del país.

Causas del Deterioro Económico

Entre los principales factores que han llevado a esta contracción en las ventas, se destaca la falta de financiamiento que afecta a tanto a comerciantes como a consumidores. Los créditos más restrictivos y altas tasas de interés han hecho que acceder a productos no esenciales sea cada vez más complicado. Además, el aumento sostenido de la inflación ha creado un ambiente donde los precios de bienes y servicios siguen en ascenso, haciendo que los consumidores sean mucho más cautelosos con sus gastos.

Históricamente, esta tendencia de caída en las ventas minoristas puede compararse con crisis anteriores en la región. En años como 2019 y 2020, cuando la economía también mostró indicios de debilidad, los rubros de consumo reflejaron contracciones similares. Sin embargo, la actual crisis se ve agravada por una combinación de factores globales y locales que han llevado a una pérdida de confianza en el mercado y en la capacidad del gobierno para manejar la economía.

Perspectivas Futuras

El futuro inmediato parece incierto para el sector minorista, y la continua caída en las ventas podría tener efectos prolongados en la economía nacional. Si la tendencia se mantiene, se anticipa que muchos pequeños y medianos negocios enfrentan serias dificultades para sobrevivir. Asimismo, los empleos en el sector comercial son vulnerables ante esta caída, lo que podría aumentar la tasa de desempleo y generar un círculo vicioso de disminución del consumo y cierre de empresas.

No obstante, es vital que las autoridades implementen estrategias efectivas para estimular el consumo y el acceso a financiamiento. Iniciativas dirigidas a fortalecer el ingreso de las familias podrían ser un primer paso crucial para revertir esta tendencia y recuperar la estabilidad económica. La situación actual sirve como un llamado a la acción para todos los sectores involucrados, ya que las decisiones tomadas hoy definirán el futuro del comercio y la economía nacional.


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