La reciente Resolución 5824/2026, emitida por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), establece nuevos controles fiscales que afectan a diversos sectores económicos en Argentina. Desde este año, ciertos profesionales y entidades como bancos están obligados a emitir tickets electrónicos para transacciones que excedan los 10 millones de pesos. Esta medida busca profundizar la digitalización en el ámbito fiscal y aumentar la transparencia en las compras de alta magnitud. La implementación de este sistema es parte de un esfuerzo más amplio para modernizar el control fiscal en el país.
La normativa afecta principalmente a contadores, abogados, consultores y bancos, quienes deberán adaptarse a esta nueva realidad fiscal. A partir de ahora, las transacciones de gran valor implicarán un seguimiento más estricto por parte de la AFIP, lo que obligará a los profesionales a mantener un registro meticuloso de sus operaciones. La medida se encuentra vigente desde enero de 2025 y ha generado un debate sobre su impacto en el comportamiento del mercado y en la relación comercial entre profesionales y sus clientes. Se espera que la implementación de estos controles reduzca los casos de evasión fiscal, una problemática histórica en el país.
¿Quiénes deben emitir tickets electrónicos?
Los nuevos requisitos establecidos por la Resolución 5824/2026 especifican que están obligados a emitir tickets electrónicos aquellos profesionales que realicen transacciones que superen los 10 millones de pesos. Esto incluye a diversos prestadores de servicios y entidades financieras que realizan operaciones en nombre de sus clientes. De este modo, se busca garantizar la trazabilidad de las operaciones y asegurar que se cumplan las obligaciones fiscales pertinentes. La medida también se extiende a la identificación de los consumidores, lo que podría llevar a un cambio en la dinámica de las relaciones comerciales.
Consecuencias de la digitalización en el control fiscal
La digitalización del control fiscal, propiciada por esta resolución, representa un paso audaz hacia la modernización de las prácticas administrativas en Argentina. Históricamente, la evasión fiscal ha sido un desafío persistente que ha debilitado la recaudación tributaria del Estado. Con la digitalización y la obligación de emitir tickets electrónicos, se espera que se fortalezcan los mecanismos de control y se reduzcan los incentivos para la evasión. Sin embargo, también surgirán preocupaciones sobre la privacidad de los consumidores y la carga administrativa que este nuevo sistema podría suponer para los profesionales obligados a cumplir con estas nuevas normativas.
El contexto económico actual también sugiere que, si se ejecuta correctamente, esta medida podría potenciar la confianza tanto en las instituciones como en el sistema fiscal, generando beneficios a largo plazo. La intervención de tecnologías digitales en la administración tributaria es una tendencia global, y Argentina no es la excepción. Como resultado, el cumplimiento de esta resolución podría ayudar al país a alinearse con estándares internacionales en fiscalidad y transparencia, lo que fortalecerá la imagen del país ante inversores y socios comerciales.











