Marcos Galperín, el fundador de Mercado Libre, generó un nuevo revuelo en las redes sociales tras un cruce con el reconocido streamer Coscu. El conflicto surgió cuando Coscu cuestionó a Galperín por haberse burlado de una jubilada que enfrentaba problemas para adquirir sus medicamentos. El hecho ocurrió recientemente en una transmisión en vivo, donde el streamer le lanzó la frase: “Cómo te gusta el quilombo, Galperinardo”.
La polémica se centra en un comentario realizado por Galperín que fue percibido como insensible hacia la situación de las personas mayores en Argentina. La conversación rápidamente escaló, atrayendo la atención de miles de usuarios en Twitter y otras plataformas digitales. De hecho, el tema se volvió tendencia, generando debates sobre la responsabilidad social de los empresarios en el contexto actual.
Este episodio no es aislado y refleja una creciente tensión entre figuras del mundo empresarial y la ciudadanía, que se siente cada vez más crítica respecto a las desigualdades sociales. Galperín, quien ha sido una figura prominente en el ámbito digital y financiero, se enfrenta a una creciente presión por parte de la opinión pública. La situación pone de manifiesto la importancia de la empatía en la comunicación, especialmente en figuras influyentes.
Las reacciones de los usuarios de las redes varían, con algunos defendiendo a Galperín y otros expresando su descontento. Este escándalo pone en relieve el papel que juegan las redes sociales en la construcción de la imagen pública de los líderes empresariales. Así, el caso sirve como un recordatorio de la necesidad de que los empresarios actúen con responsabilidad social en un momento en que las desigualdades son cada vez más visibles.











