La marcha universitaria que tuvo lugar ayer en la Plaza de Mayo, Buenos Aires, se convirtió en un símbolo de la crisis que atraviesa el Gobierno. Los manifestantes, estudiantes y docentes, demandaron respuestas ante la creciente falta de recursos y apoyo a la educación pública. La movilización dejó clara la insatisfacción generalizada con la actual gestión, representada por la notable ausencia del presidente y su asesor, Santiago Caputo.
Durante la protesta, se escucharon consignas como “Estamos encerrados”, reflejando la frustración de los universitarios ante un entorno que sienten opresivo. Entre los presentes en la Casa Rosada se encontraban figuras destacadas como “Toto” Caputo, Patricia Bullrich y Adorni, quienes mostraron su interés por escuchar las preocupaciones de los manifestantes. Este encuentro en Balcarce 50 ocurre en un momento tenso para el oficialismo, evidenciando la necesidad de diálogo y acción ante las demandas sociales.
El clima de la protesta también se sintió en los pasillos del poder, donde la falta de comunicación entre el Gobierno y los sectores universitarios se torna cada vez más evidente. La inasistencia del Presidente, en particular, ha generado críticas y preguntas sobre su compromiso con la educación y la inclusión. La movilización dejó en claro que los estudiantes están dispuestos a continuar manifestándose hasta que se atiendan sus reclamos.











