En el año 2025, el Gobierno de Javier Milei ha decidido relanzar un programa emblemático del kirchnerismo, conocido como Ahora 20, en un intento por reactivar las ventas ante un panorama de consumo deteriorado. Este anuncio se produce en un contexto económico complicado, donde las cifras de ventas han caído drásticamente y se busca ofrecer soluciones para estimular la actividad comercial. A partir de ahora, los consumidores podrán acceder a financiamiento en 20 cuotas sin interés para la compra de productos esenciales y de consumo masivo, que abarcarán desde electrodomésticos hasta indumentaria. El programa estará disponible en comercios de todo el país a partir del próximo mes.
Detalles del programa
La estructura del programa Ahora 20 está diseñada para facilitar el acceso al crédito en un momento en que muchas familias enfrentan dificultades económicas. Las medidas estipulan la posibilidad de adquirir productos en cuotas fijas y sin recargos, algo que podría atraer a consumidores reacios a realizar compras significativas. Además, los comerciantes que participen en esta iniciativa podrían beneficiarse de incentivos fiscales, lo cual podría potenciar la oferta de productos en el mercado. Se estima que el objetivo del Gobierno es elevar el poder adquisitivo y, a su vez, reactivar un mercado que ha mostrado signos de estancamiento.
Un regreso polémico
Es importante destacar que el relanzamiento de Ahora 20 provoca reacciones encontradas dentro del espectro político y social. Mientras algunos celebran la iniciativa como un paso necesario ante las dificultades del día a día, otros critican la falta de originalidad del programa y argumentan que la ideología libertaria del gobierno debería distanciarse de políticas que pertenecen a gestiones anteriores. A su vez, hay quienes aseguran que estas medidas son más un parche que una solución sostenible, dado que no abordan de manera integral los problemas estructurales de la economía nacional.
En este sentido, la reutilización de un programa histórico podría generar una serie de consecuencias sociales y económicas. Si bien se espera un incremento en las ventas a corto plazo, la pregunta que queda en el aire es si esta estrategia será suficiente para equilibrar un sistema que ha estado hipotecado por años de alta inflación y deuda externa. Históricamente, programas como Ahora 20 han demostrado ser efectivos en momentos de crisis, pero su éxito depende de un contexto macroeconómico que los sustente y no solo de la buena voluntad de los consumidores.
Finalmente, resulta crucial observar cómo se implementará este programa en la práctica y qué medidas adicionales tomará el gobierno para garantizar su efectividad. La transición de políticas económicas es siempre un tema delicado y, en un país como Argentina, donde las expectativas e incertidumbres económicas son palpables, el impacto de iniciativas como Ahora 20 podrá ser evaluado a través de un seguimiento cuidadoso de su desarrollo.











