Las jugadas electorales se comienzan a notar y nuevamente una de las armas de esta guerra es la Justicia. Hoy, a través de medios muy cercanos a la Casa Rosada provincial, se dio a conocer la información de que el Superior Tribunal de Justicia aprobó por unanimidad el dictamen del fiscal general, César Sotelo, donde argumenta por qué el presidente de la Cámara de Diputados y presidente del partido Encuentro Liberal, Pedro Cassani (que recientemente abandonó la alianza gubernamental), no puede ampararse en la inmunidad parlamentaria en la causa Pyramis.
Se suma esto al extraño movimiento en la Justicia Federal de una causa por enriquecimiento ilícito contra el ex gobernador y actual senador provincial Ricardo Colombi, que estaba paralizada hace dos años y que tiene una antigüedad de dos décadas.
Cassani, a través de su cuenta en la red social Twitter (X) salió a dar su opinión sobre el movimiento en su causa judicial y, lo emparenta directamente con los político-electoral. Escribió: “Si pretenden amedrentarme NO lo van a lograr. Nada me hará cambiar el rumbo de lo que siento y pienso. Tengo la conciencia tranquila y di todas las explicaciones en el ámbito judicial. Este mecanismo es utilizado en cada elección. Nada nuevo. FIN”

Este inesperado movimiento de expedientes judiciales se da en el marco de las elecciones para gobernador que se realizarían en pocos meses en la provincia y, nuevamente, la Justicia es puesta sobre el tapete -como si fuera un arma- dejando usarse y poniendo en juego su escasa credibilidad social.
Se trata de pase de facturas entre viejos amigos, pues tanto Cassini como Colombi formaron parte de la alianza gobernante hasta meses atrás. El exgobernador no puede quejarse pues muchas veces cuando él estaba sentado en el “Sillón de Ferré”, las causas judiciales de sus adversarios políticos, se movían al ritmo de los intereses políticos de él.











