La renuncia de Lucas Angelini, un funcionario de la cartera de Seguridad, ha reverberado en el oficialismo, intensificando el conflicto interno entre las facciones del libertarismo. Angelini era responsable de políticas clave, como el Plan Bandera y las estrategias de defensa de fronteras, herramientas centrales en la narrativa del bullrichismo. Su salida se produjo en un momento crítico, el 23 de mayo de 2026, en medio de tensiones crecientes dentro del Gabinete nacional.
La renuncia de Angelini refleja las luchas internas que enfrenta la coalición oficialista, que ha sido objeto de críticas por su manejo de la seguridad. Este episodio pone de manifiesto las divisiones que se han acentuado recientemente entre los grupos alineados con Patricia Bullrich y otros sectores del gobierno. La función del renunciante era crucial para implementar proyectos de seguridad que han sido un pilar del discurso del oficialismo.
La situación crea interrogantes sobre el futuro de las políticas de seguridad y la cohesión del equipo de Bullrich. La presión por parte de los aliados y opositores podría llevar a reestructuraciones en la administración de la cartera. En los próximos días, se espera una definición sobre quién ocupará la vacante dejada por Angelini y cómo se reconfigurará la estrategia de seguridad en el país.











