La imagen del presidente Javier Milei ha sufrido un considerable deterioro, afectando incluso a sus bases de apoyo entre los libertarios y votantes del PRO y la UCR. Un reciente informe de la consultora QMonitor, publicado hoy, señala que el humor social en el país se ha deteriorado, lo que ha llevado a que la desaprobación del oficialismo alcance el 64 por ciento. Este cambio de percepción ocurre en un contexto donde la crisis económica y laboral se encuentra en el centro de las preocupaciones de la ciudadanía, seguida de cerca por la corrupción.
Los datos revelan un clima de creciente descontento social, que refleja las tensiones en la política argentina. Con la economía estancada y el desempleo en aumento, los votantes expresan su frustración ante una situación que no parece mejorar. Las encuestas indican que aquellos que alguna vez apoyaron a Milei ahora cuestionan su liderazgo y efectividad como presidente.
La situación se agrava para el oficialismo al encontrar que sus bases tradicionales, como el PRO y la UCR, también han comenzado a mostrar signos de desconfianza. A medida que la desaprobación crece, surge la necesidad de implementar reformas o cambios sustanciales que respondan a las demandas sociales. Si la crisis no se aborda de manera efectiva, el rumbo político de Milei podría verse comprometido en el corto plazo.











