Caída del consumo y licuación salarial en 2025 marcan crisis económica bajo Milei



El descenso del consumo en Argentina y su relación con los salarios

El consumo en Argentina ha caído casi tres puntos en el último año, según datos publicados por la Cámara Argentina de Comercio (CAC). Este derrumbe se manifiesta en el contexto del gobierno de Javier Milei, quien ha implementado medidas económicas que han resultado en la contracción del poder adquisitivo de los trabajadores. Desde 2024 hasta ahora, diversas provincias y ciudades del país han experimentado un aumento en los índices de pobreza y descontento social, evidenciando un panorama económico complejo en 2025. La reducción del consumo se está sintiendo con fuerza en los sectores más vulnerables de la población.

Impacto de la política económica

Las políticas del gobierno de Milei, diseñadas como un ancla para frenar las presiones inflacionarias, han llevado a una drástica licuación de los salarios. En este sentido, se han observado incrementos significativos en los precios de bienes esenciales, lo que ha dificultado que los trabajadores mantengan su nivel de vida. Esta situación ha provocado que muchos consumidores recorten sus gastos en productos no esenciales y servicios, priorizando la compra de alimentos y artículos básicos. A su vez, este fenómeno ha contribuido a la ralentización de la economía, afectando a pequeños y medianos comerciantes que dependen del consumo diario.

Datos históricos y comparativos

Históricamente, la Argentina ha enfrentado ciclos de inflación y crisis económicas que han repercutido en el consumo. Sin embargo, la caída de casi tres puntos en el último año es particularmente alarmante, ya que se aproxima a niveles nunca vistos en la última década. Comparativamente, entre 2018 y 2019, el consumo también sufrió caídas, pero no alcanzó estos niveles de contracción. Este contexto coloca al país en un estado de alerta, donde los problemas estructurales de la economía se ven exacerbados por decisiones políticas enfrentadas a una creciente inflación.

La relevancia de esta noticia radica en sus posibles consecuencias a corto y largo plazo. Un descenso prolongado en el consumo puede derivar en un aumento del desempleo, pues muchas empresas, al ver disminuir sus ingresos, podrían verse obligadas a reducir su personal. Asimismo, la falta de inversión en el mercado interno atenta contra la recuperación económica, generando una espiral negativa que afecta la confianza de los consumidores y de los inversores. A medida que la situación económica se complique, es probable que se intensifiquen las tensiones sociales en el país, lo que podría desembocar en protestas y un cuestionamiento mayor a la gestión gubernamental de la crisis.


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