La tensión en el gabinete del presidente Javier Milei sigue en aumento debido a la insistencia de Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, quien exige que el jefe de ministros presente su declaración jurada. Esta situación se desarrolló durante una reciente reunión de gabinete donde Milei intentó proteger a su colaborador, afirmando que Bullrich es «un poquito rebelde». El conflicto tiene lugar en Buenos Aires el 10 de mayo de 2026, y pone de manifiesto las diferencias internas dentro del gobierno.
Bullrich se ha mantenido firme en su solicitud, argumentando que la transparencia debe prevalecer en el manejo público. Su posición ha generado respuestas defensivas de Milei, centradas en proteger la integridad de su equipo, en un contexto donde la imagen del gobierno es crucial. Este tira y afloja revela las tensiones que persisten en el seno del oficialismo.
El escenario político se complica aún más con la cercanía de elecciones, lo que agrega presión sobre los funcionarios para abordar las necesidades de sus representados. La insistencia de Bullrich podría tener repercusiones en el apoyo que recibe Milei, mientras la oposición observa con atención la evolución de este conflicto. La dinámica entre ambos líderes libertarios ilustra un momento crítico en la política argentina actual.











