ARCA, la Asociación de Responsables de Comercio Argentino, ha decidido implementar una nueva medida que impactará directamente en las compras realizadas por argentinos y mendocinos en Chile. Esta iniciativa surge a raíz del creciente flujo de turistas que cruzan la frontera para aprovechar ofertas en productos de consumo, con el objetivo de regular el vínculo de estas compras con el sistema de Monotributo local. La medida será efectiva a partir de marzo de 2025 y tiene como finalidad frenar la evención fiscal y proteger a los comercios argentinos afectados. El fenómeno del turismo de compras se ha intensificado en los últimos años, especialmente entre los ciudadanos de Mendoza y otras provincias argentinas cercanas a la cordillera.
Impacto del Turismo de Compras
En el último lustro, se ha observado un aumento exponencial en el número de argentinos que optan por realizar sus compras en Chile, donde encuentran precios considerablemente inferiores en productos electrónicos, ropa y artículos de hogar. Según datos de la Cámara de Comercio de Mendoza, en 2024, más de 500,000 visitantes cruzaron la Cordillera, lo que representa un crecimiento del 30% respecto al año anterior. Esto ha obligado a las autoridades a reflexionar sobre la necesidad de una regulación que impida la fuga de capitales y asegure que los comerciantes locales no se vean perjudicados. La medida de ARCA parece ser una respuesta a esta problemática, aunque el impacto real aún está por verse.
Un Contexto de Cambios Regulatorios
La inclusión de estas nuevas regulaciones también plantea interrogantes sobre la adaptación de los pequeños comerciantes al sistema del Monotributo, un régimen fiscal destinado a simplificar las obligaciones impositivas. Muchos de estos negocios argumentan que no poseen los mismos recursos que los gigantes del comercio, quienes ofrecen precios más competitivos. Este contexto ha llevado a un debate acerca de la eficacia de las políticas fiscales en la Argentina, y la necesidad de implementar medidas que fomenten el comercio local sin entorpecer el acceso de los consumidores a productos de calidad a buenos precios. Cabe recordar que durante la crisis económica de 2001, muchos argentinos se volcaron a comprar en el exterior como forma de escapes ante la falta de opciones en el mercado local, un fenómeno que hoy podría repetirse si no se actúa con prudencia.
Desde una perspectiva histórica, la concertación de estos acuerdos también puede tener efectos en el futuro del comercio bilateral entre Argentina y Chile, que históricamente han tenido relaciones interdependientes en el ámbito comercial. El estado de las fronteras y los beneficios que cada país otorga a sus ciudadanos se encuentran en un constante cambio, y la forma en la que se maneje esta nueva regulación podría sentar precedentes para futuras negociaciones. En un contexto económico donde muchas familias argentinas enfrentan presiones inflacionarias, la búsqueda de alternativas de consumo en el extranjero es un tema de relevancia social y económica que no puede ser ignorado.











