En Pinamar y Cariló, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) ha identificado más de 200 propiedades y 25 edificios que han sido declarados como baldíos, pero que en realidad funcionan como viviendas. Esta denuncia fue realizada por el director ejecutivo de ARBA, que subraya la preocupación por la evasión fiscal que estas propiedades representan. El problema se hizo evidente recientemente, en el transcurso del primer trimestre de 2025, cuando se llevaron a cabo auditorías más exhaustivas en estas áreas de prestigio turístico.
Según las declaraciones oficiales, la agencia tributaria sostiene que se trata de “evasión y no descuido”. Esto implica que los propietarios de estas propiedades de lujo están eludiendo sus obligaciones tributarias de manera intencionada. La cantidad de dinero que se deja de percibir a causa de esta evasión es significativa, afectando los recursos públicos necesarios para el desarrollo de infraestructura y servicios en la región.
Impacto económico en la región
La evasión fiscal en zonas turísticas como Pinamar y Cariló tiene repercusiones que van más allá del ámbito tributario. La falta de impuestos apropiados disminuye la capacidad del gobierno local para invertir en infraestructura y servicios públicos, lo que, a largo plazo, puede deteriorar la calidad de vida de los residentes permanentes y de los turistas. Las inversiones en espacios públicos, seguridad y mantenimiento de la infraestructura son fundamentales para mantener la posición competitiva de estos destinos turísticos.
Sobre este tema, es clave recordar que la evasión fiscal en Argentina no es un fenómeno nuevo. En tiempos anteriores, diversas jurisdicciones también han lidiado con este problema, lo que ha llevado a campañas de regularización fiscal. La situación actual, sin embargo, está marcada por una creciente exigencia de transparencia y responsabilidad fiscal, impulsada por la demanda de los ciudadanos por un uso más eficiente de los recursos públicos.
La respuesta de la comunidad
La reacción de la comunidad ha sido mixta. Muchos residentes permanentes expresan su apoyo a las acciones de ARBA, argumentando que es injusto que algunos propietarios de lujo evadan sus responsabilidades mientras otros cumplen con sus obligaciones. Sin embargo, también hay quienes argumentan que las políticas impositivas son demasiado estrictas y podrían desalentar la inversión en la región.
Este dilema sobre la evasión fiscal y su regulación pone en relieve la necesidad de un marco legal más claro y accesible que permita la inversión, pero que también garantice que todos los ciudadanos cumplan con sus obligaciones fiscales. Al abordar la evasión de manera efectiva, es posible que se abran nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo sostenible para Pinamar, Cariló y otras localidades con riqueza natural y potencial turístico similar.











