15 abril, 2021

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Vínculo interrumpido: menos de la mitad de las escuelas se contacta diariamente a sus alumnos

Un estudio sobre prácticas escolares de continuidad pedagógica en contexto de pandemia elaborado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad Católica Argentina (UCA) muestra que el 90% de las escuelas se comunican con sus alumnos y alumnas, pero solo la mitad o menos lo hace a diario.

Por contraposición, eso implica que el 10% de las escuelas no se comunica de manera periódica y regular con sus estudiantes, en el 49% de los casos la conminación es una vez por semana y solo 1 de cada 5 escuelas brinda clases en vivo por videoconferencia.

La encuesta -que estuvo dirigida por Mariano Narodowski, Víctor Volman y Federico Braga– fue respondida por familias de todo el país con niños y niñas en escuelas primarias comunes de gestión estatal en ámbitos urbanos. Y los datos fueron recogidos en línea, es decir que, de hogares con conexión a internet.

  • 90% de las escuelas se comunican con los alumnos al menos una vez por semana
  • 10% de las escuelas se comunicación con las familias es cada dos semanas
  • 51% de los docentes mantienen comunicación diaria con los alumnos durante la cuarentena
  • 77% la comunicación es para proponer actividades pedagógicas
  • 82% de las escuelas utilizan actividades asincrónicas (descargar actividades y enviarlas, clases grabadas)
  • 18% combinan modos asincrónicos y sincrónicos (clases en vivo por videoconferencia vía Zoom o Meet)

Mariano Narodowski de la Universidad Torcuato Di Tella destaca la “voluntad y el compromiso” de las escuelas por mantener contacto con sus alumnos y alumnas, “teniendo en cuenta que no hubo preparación” para afrontar la situación del ASPO.

Resalta que “el vehículo mayoritariamente asincrónico es por las limitaciones de dispositivos y conectividad”. Mientras que los contactos sincrónicos “han sido muy pocos y complementarios al asincrónico”.

Sandra Ziegler de Flacso destaca que los resultados permiten “proyectar un escenario de presencialidad rotativa en las escuelas” que, en las actuales condiciones no serían las óptimas por las limitaciones técnica-tecnológicas. “Hubo énfasis en el envío de tareas y se registra una interacción muy reducida de docentes con los niños y niñas”, advierte.

Gabriela Azar del departamento de Educación de la UCA opina que “el mayor cambio que propone la pandemia es la flexibilidad en el aprendizaje” y que la “estructura controlada de una escuela no es replicable en línea”.

Esta situación inspira a “repensar los métodos de enseñanza y aprendizaje, construir nuevos vínculos pedagógicos con las familias y con sus alumnos y alumnas”.