15 abril, 2021

EDUCAST

Potenciando el conocimiento

UNESCO: universidades deben aportar a la recuperación económica post pandemia

En diálogo con Educast, el director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO-IESALC), Francesc Pedró, destacó el papel preponderante que deberán cumplir las universidades para producir conocimiento, formación profesional, talento e innovación que potencien la recuperación socioeconómica de las naciones tras la pandemia por Covid-19.

“Buena parte de las soluciones para esta pandemia y para otras que puedan venir, probablemente esté en los laboratorios de las universidades. Las claves de la recuperación económica, probablemente estén en la capacidad de nuestras universidades para generar conocimiento y talento humano que se traducen en emprendeduría e innovaciones que producen riquezas”, señaló el titular de UNESCO-IESALC.

Pedró consideró que “ninguna otra institución social pueda hacer mejores aportes en este sentido que las universidades”. O mejor aún, “el conjunto de universidades de la región” de América Latina y el Caribe.

Respecto del proceso de enseñanza-aprendizaje en el contexto de pandemia, consideró que la tecnología ayudó a sostener vínculos educativos; pero “la innovación en Educación no tiene que ver con el soporte, sino en cómo conseguimos que los estudiantes aprendan más y mejor”.

“Nos engañaríamos si pensáramos que el uso de tecnología es sinónimo de innovación educativa” señaló y se respaldó en datos de la IESALC que muestran que “la mayor parte de los usos que se han realizado de la tecnología durante la pandemia, han sido para reproducir formas de enseñanza y aprendizaje extremadamente tradicionales”.

“El uso de la tecnología será sinónimo de innovación en la medida en que contribuyan a resolver problemas y mejoren modos de aprendizaje. En la medida en que ayuden a que la educación superior sea un bien público mucho más equitativo e inclusivo”, amplió Pedró.

El titular de la UNESCO-IESALC advirtió que la pandemia tendrá “efectos negativos, tristes y dolorosos” para la educación superior, como el aumento en los niveles de deserción: “desgraciadamente el daño es mayor cuanto más baja es la extracción socioeconómica y cultural de los estudiantes”, comentó.

En Argentina el 82% de la población estudiantil en el nivel superior, concurre a universidades públicas. Y a pesar de todos los esfuerzos que están haciendo las instituciones para sostener la continuidad pedagógica, “lo cierto es que por la pandemia estamos perdiendo estudiantes que pertenecen a sectores sociales y económicos vulnerables, porque sus familias la están pasando muy mal. Por lo tanto, las brechas serán aún mayores”, adelantó.